«Primero dite a ti mismo lo que vas a llegar a ser y entonces haz lo que tienes que hacer para serlo». Epicteto.

Algunos/as comenzaréis vuestras vacaciones en Septiembre y espero que pongáis en práctica el  PARAR. Para el resto Septiembre supone empezar o retomar objetivos y planes de acción para conseguirlos.

¿Preparados/as para tomar acción?

Tengo la sensación de que en Septiembre todo vuelve a empezar como si fuese un nuevo año. Empieza la vuelta al cole, al trabajo, al gimnasio para perder esos kilitos de más ganados en las vacaciones, empiezan nuevos proyectos, etc.

Es posible que al inicio del año definieras tus objetivos y los planes de acción para conseguirlos. A día de hoy ¿Qué resultados has obtenido?

Si has obtenido los resultados que deseabas, te felicito!!! ¿Cuáles van a ser tus nuevos retos?

Si no has conseguido los resultados que esperabas quizás sea porque no has puesto en marcha tu plan de acción para conseguirlos. ¿Qué te lo ha impedido?

Si has puesto en marcha tu plan de acción y no has conseguido los resultados que esperabas te invito a que reflexiones con estas preguntas:

  • ¿Cómo definiste tus objetivos?
  • ¿Cuánto de comprometido/a estás con tus objetivos?
  • ¿Qué obstáculos te has encontrado en tu camino?
  • ¿Qué has aprendido de tus errores?
  • ¿Qué otras opciones tienes para conseguir lo que quieres?

En el camino hacia tus objetivos habrá fuerzas que te faciliten avanzar: tus sueños, tu pasión, poner foco, tu constancia, tomar acción, etc. Otras fuerzas te frenarán o incluso es posible que te lleven de nuevo al punto de partida: tus miedos, tus quejas, seguir en tu zona de confort, tu falta de compromiso, etc. ¿Qué vas a hacer para avanzar? Te invito a leer este cuento sobre la fuerza del deseo.  

¿Qué necesitas para tomar acción?

Según Washington Irvin: «Las grandes mentes tienen objetivos, las demás deseos».

Tanto si quieres definir nuevos objetivos como retomar los que ya tenías al inicio del año te invito a que reflexiones:

  • ¿Qué quieres conseguir en concreto?
  • ¿Qué importancia tiene para ti conseguirlo?
  • ¿Para qué quieres conseguirlo?
  • ¿Cómo vas a saber que lo has conseguido?
  • ¿Cuánto depende de ti conseguir el objetivo?

Bien, ahora que ya has definido tu objetivo te invito a que analices las alternativas de acción que te posibiliten desde tu responsabilidad lograr el resultado que deseas.

  • ¿Qué opciones tienes para alcanzar lo que quieres?
  • ¿De qué otras formas puedes conseguirlo?
  • ¿Cuáles son los pros y los contras de cada opción?
  • De estas opciones ¿Cuál eliges poner en marcha?

Te invito a ver este video de Elsa punset sobre alcanzar tus objetivos.

Preparados/a, listos/as… ACCIÓN!

Como dice Steve Maraboli: «Si bien las metas son importantes, tener un plan de acción es vital para el éxito de esas metas. Tener una meta sin un plan de acción es como querer viajar a un nuevo destino sin tener un mapa».

Por lo tanto te invito a que definas tu plan de acción:

  • ¿Cuál va a ser tu primer paso para pasar a la acción?
  • ¿Cuándo lo vas a hacer?
  • ¿Cómo?
  • ¿Qué recursos tienes o necesitas?
  • ¿A qué te comprometes?

¿Qué recursos necesitas para conseguir tus objetivos?

Algunas personas se apoyan en otras para conseguir sus objetivos, ya que les sirve para motivarse, reforzar su compromiso, etc. Por ejemplo, si quieres comenzar una dieta para perder peso puedes apoyarte en otras personas en tu misma situación y comenzar ese reto junto/as.

Creo que el coaching puede ser un buen compañero de viaje para conseguir tus objetivos.

¿Qué es el coaching? Según John Whitmore: «El coaching consiste en liberar el potencial de una persona para incrementar al máximo su desempeño. Consiste en ayudarle a aprender en lugar de enseñarle».

El coaching es un proceso de aprendizaje y cambio en el que el coach acompaña a su coachee para que éste consiga mejores resultados de los que conseguiría por sí mismo, acompañándole a través de preguntas que le lleven a reflexionar o a través de distinciones, dinámicas, etc. El coaching te permitirá ser un observador diferente, expandir tu capacidad de acción y desplegar todo tu potencial para alcanzar lo que quieres.

El coach no te va a dar su opinión, ni te dirá lo que tienes que hacer, te acompañará para que mires de forma diferente, pienses de forma diferente. Te desafiará para que tomes tus propias decisiones y actúes de forma diferente para conseguir lo que quieres.

Teniendo en cuenta lo que dice Steve Maraboli: «Si bien la intención es la semilla de la manifestación, la acción es el agua que nutre la semilla. Sus acciones deben reflejar sus objetivos con el fin de alcanzar el verdadero éxito».

¿A qué esperas para tomar acción?

 

Photocredit: Comfreak