«La forma en que nos comunicamos con otros y con nosotros mismos, determina la calidad de nuestras vidas». Anthony Robbins.

Comunicación: el arte de preguntar y escuchar.

Creo que todo el tiempo nos estamos comunicando tanto con nosotros/as mismos/as como con los demás y de diversas formas. Nos comunicamos a través de la comunicación verbal y no verbal, mediante diversos medios: redes sociales, mailings, cartas, teléfono, skype, en persona, etc.

La comunicación está presente en todos los ámbitos de nuestra vida y como dice Xavier Guix: «Comunicamos lo que sentimos, lo que somos y estamos viviendo en cada momento».

Te invito a reflexionar:

¿Cómo escuchas al otro?

¿Cómo interpreta el otro lo que dices?

¿Cómo es de eficaz tu comunicación?

¿Cuál es tu responsabilidad en la comunicación?

¿Cómo es tu comunicación?

La palabra comunicación deriva del latín communicare, que significa «compartir algo, poner en común».

Como dice Albert Jacquard: «La primera condición de toda comunicación es el respeto». Para poner algo en común en mi opinión, un aspecto clave es el respeto al otro, respeto hacia las opiniones, forma de aprender, forma de ver el mundo del otro, respeto por la forma en la que el otro va a interpretar el mensaje que le transmita. Yo puedo transmitir un mensaje pero será el otro el que consolide ese mensaje y lo interprete de una u otra forma.

Si saludo a alguien, además de tener en cuenta lo que digo, cómo lo digo y lo que estoy pensando en ese momento, también va a influir cómo lo recibe e interpreta el otro (en función de cómo esté escuchando, sus pensamientos, emociones, etc.).

Al comunicarnos de una forma efectiva puede ser interesante tener en cuenta lo que dice Tony Robbins: «Para comunicarnos efectivamente debemos darnos cuenta de que todos somos diferentes en la forma en que percibimos el mundo y usar ese conocimiento como guía para comunicarnos con otros». Por lo tanto, desde mi punto de vista, mi parte de responsabilidad en la comunicación está en lo que digo, cómo lo digo pero también cómo escucho lo que dice y lo que no dice el otro.

¿Cuándo es efectiva la comunicación?

Una conversación es efectiva cuando tengo claro qué quiero, para qué lo quiero y consigo lo que quiero. Una conversación es constructiva cuando comprendo el punto de vista del otro, escucho sus necesidades y consigo definir un objetivo común.

Para saber si mi comunicación es efectiva creo que es importante tener claro cuál es mi objetivo en esa comunicación. ¿Qué quiero conseguir con esa comunicación? Quizás quiera llegar a un acuerdo, hacer una petición, dar información sobre cómo realizar un trabajo, influir en el otro, etc.

Teniendo en cuenta la definición de comunicar, para poner en común algo yo creo que es interesante generar un interés común que facilite esa comunicación, mostrando interés por lo que te dice el otro y con una escucha empática.

Y como hemos visto antes si es el otro el que consolida el mensaje mi comunicación será efectiva cuando el otro entiende aquello que quiero transmitirle.

¿Cómo eres de congruente en tu comunicación?

Cuando lo que digo, pienso y siento está alineado estoy siendo congruente. En ese caso, lo que estoy diciendo con mis palabras y con mi cuerpo está alineado con mis pensamientos y con mis sentimientos. Pero cuando observo que alguien me está diciendo algo y veo cierta incongruencia entre lo que dice verbalmente y lo que me transmite su cuerpo ¿A qué hago caso? Yo hago caso al cuerpo porque el cuerpo no miente y transmite emociones, que son la expresión corporal de la mente.

Hoy me decía una clienta que quería mejorar su comunicación para que alguien hiciera lo que ella quería y le pregunté: Si lo que quieres es que el otro haga lo que tú quieres ¿Cómo estás respetando al otro? ¿Quién decide lo que quiere hacer? ¿Cuál es tu responsabilidad en la mejora de esa comunicación?

Teniendo en cuenta lo que hemos visto antes para que la comunicación sea efectiva voy a ser responsable de lo que digo y de cómo lo digo. Lo que digo y cómo lo digo va a tener un impacto en mí y en los otros con los que me comunico. Teniendo en cuenta esta metáfora de la comunicación como una hoja de papel, lo que diga y cómo lo diga tendré un impacto. Si como consecuencia de mi comunicación arrugo la hoja si luego quiero volver a dejarla como estaba ya no será posible. Te invito a leer el cuento clavos que dejan huella.

¿Cómo escuchas al otro?

En algunas ocasiones observo a las personas cuando se comunican y me doy cuenta de que algunas personas sólo están interesadas en transmitir su mensaje pero no escuchan al otro. A veces si escuchan no es para comprender lo que el otro quiere decirles sino para prepararse para contestar de nuevo, para juzgar, para dar consejos, etc.

Stephen Covey diferencia cuatro niveles de escucha:

  • Escucha ignorada: No escuchamos nada.
  • Escucha fingida: Fingimos que estamos escuchando. Ej: Vale, sí…..pero estamos pensando en lo que vamos a hacer más adelante, en la lista de la compra, etc.
  • Escucha selectiva: Oímos determinados fragmentos de la comunicación, los que nos interesan e ignoramos o fingimos el resto. Ej: cuando algo no nos interesada dejamos de escuchar y cuando algo llama nuestra atención volvemos a conectar
  • Escucha atenta: Escuchamos prestando toda nuestra atención a lo que nos dicen, a las palabras.
  • Escucha empática: Escuchamos para comprender a la persona, lo que siente y entender cómo interpreta esa persona el mundo. Si escuchamos de forma empática escuchamos escucharemos tanto lo que dice la persona como lo que no dice y escucharemos con los cinco sentidos: oídos, ojos, con el corazón y con todo el cuerpo. Muchas personas necesitan sentirse escuchadas, comprendidas y sentir que lo que dicen es importante, por este motivo creo que este tipo de escucha puede facilitar la confianza  necesaria para facilitar la comunicación.

Como dice Zenón de Cition: “Tenemos dos orejas y una sola boca, justamente, para escuchar mas y hablar menos”. Teniendo en cuenta estos niveles de escucha: ¿Cómo es tu escucha? ¿Cómo puedes escuchar de forma empática?

El arte de preguntar.

Te invito a realizar este ejercicio: Te presentan a una persona y tienes 15 minutos para conocer todo lo que puedas sobre ella. ¿Con qué tipo de preguntas obtendrás más información?

Las preguntas cerradas, aquellas cuya respuesta es sí o no, te permiten confirmar tus juicios pero te pueden dificultar aprender cosas nuevas sobre esa persona y te limitan a la hora de obtener más información. Sin embargo, las preguntas abiertas te permiten obtener más información, descubrir nuevas perspectivas y aprender más sobre esa persona.

Adaptar el lenguaje.

Creo que es diferente comunicarse con una persona mayor, un niño, un profesional, etc. por lo que es importante además de escuchar y preguntar, adaptar el mensaje a quien va dirigido para que le resulte más fácil de comprender. Te invito a ver este video: Si se lo explicas con fútbol lo entenderán mejor.

¿Qué vas a hacer diferente a partir de ahora con tu comunicación? Te invito a reflexionar sobre este video: El poder de las palabras.

Photo credit: skeeze