«La creatividad es pensar en ideas nuevas y apropiadas, mientras que la innovación es la aplicación con éxito de las ideas dentro de una organización. La creatividad es el concepto y la innovación es el proceso». William J. Coyne.

 

Creatividad e innovación las claves para lidiar con un futuro incierto.

Las necesidades de los clientes cambian, sus hábitos, la forma de relacionarse con las empresas, etc. ¿Cómo escuchas a tus clientes?

Me parece que la innovación proporciona a las empresas la posibilidad de prepararse para un futuro incierto, que les permita reconocer las tendencias y adaptarse a los cambios más fácilmente. Esa innovación permite a las empresas diferenciarse y crear propuestas de valor diferentes que cubran las nuevas necesidades de los clientes. Para que esa innovación se produzca me parece interesante fomentar la creatividad de todas las personas que forman parte de la empresa no sólo del departamento de I+D.

¿Cómo desarrollar la creatividad en la empresa?

 ¿Qué diferencia hay entre creatividad e innovación?

Según William J. Coyne: «La creatividad es pensar en ideas nuevas y apropiadas, mientras que la innovación es la aplicación con éxito de las ideas dentro de una organización. La creatividad es el concepto y la innovación es el proceso».

Para Carlos Barrabés (empresario pionero del comercio electrónico en España): «Innovar es construir la respuesta a las necesidades de las personas del mañana, con lo cual estás cambiando la manera de hacer las cosas y, a su vez, estás cambiando el comportamiento de las personas; estás afectando a la cultura, a la forma de vivir, a la forma de estructurar una ciudad, estás afectando al futuro del mundo, estás construyendo un mundo nuevo».

Para construir un mundo nuevo creo que podemos innovar el qué hacemos y también el cómo lo hacemos.

A veces escucho a algunos trabajadores/as frases como estas: «¿Para qué cambiar si está funcionando?», «Siempre se ha hecho así», «No tengo gente creativa», «Mi trabajo es una rutina», etc.

Según decía Edith Wharton: «Otro generador de vejez es el hábito: el mortífero proceso de hacer lo mismo de la misma manera a la misma hora día tras día, primero por negligencia, luego por inclinación y al final por inercia o cobardía».

 ¿Cómo de creativo/a te consideras?

Según la Teoría de innovación-Adaptación de Kirton todas las personas resuelven problemas y son creativas. La forma en que resuelven los problemas varía desde la innovación a la adaptación y cada persona tiene un enfoque preferido. A los innovadodres les gusta hacer cosas de forma diferente y parten desde cero. A los adaptadores les gusta proponer mejoras dentro de un marco existente.

El Cuestionario Kirton Adaption-innovation Inventory (KAI) indica cómo preferimos utilizar nuestra creatividad, de forma innovadora o adaptativa. Normalmente no expresamos nuestra creatividad de forma pura sino que podemos emplear una u otra en función de las circunstancias.

Luego si todo/as somos creativo/as: ¿Cómo podemos aprovechar ese potencial? ¿Cómo lograr un equilibrio entre adaptadores e innovadores?

¿Qué te impide innovar?

Cuando hago esta pregunta algunos de mis clientes contestan algunos de estos temas como barreras a la innovación:

  • Cultura de innovación. ¿Existe una cultura de innovación en tu empresa?
  • Compartir ideas. ¿Cómo se facilita compartir ideas en tu empresa? ¿Qué grado de confianza y libertad sientes para compartir tus ideas?
  • Errores. ¿Qué ocurre cuando se comete un error en tu empresa? ¿Cómo aprendes de ellos?
  • Creencias. ¿Cuánto te crees: «Mas vale lo malo conocido que lo bueno por conocer»?
  • Burocracia. ¿Qué dificultades encuentras a la hora de poner en marcha nuevas ideas?
  • Intraemprendimiento. ¿Cómo se fomenta el intraemprendimiento en tu empresa?
  • Conducta reactiva/proactiva. ¿Qué tipo de conducta se fomenta en tu empresa?
  • Espacios Físicos. ¿Cuánto favorece el espacio físico la creatividad en tu empresa? ¿Cómo se fomenta el trabajo colaborativo en tu empresa?

Según el barómetro de Talento ISDI, sólo el 56% de las compañías está orientada hacia la innovación y el sólo el 29% facilita a sus empleados tiempo libre para dedicarse a actividades relacionadas con su negocio, con Internet y que les apasionen.

¿Cuáles son las barreras que te encuentras a la hora de innovar en tu empresa?

Creo la creatividad es un músculo que se puede entrenar.

Algunas empresas como Google apuestan por la creatividad y favorecen que cada empleado/a dedique un 80% del tiempo a proyectos relacionados con su puesto de trabajo y el 20% a otros de innovación.

Según describe Adam Grant en su libro Dar y Recibir: «En un estudio realizado en Estados Unidos y Europa se eligieron aleatoriamente empleados de Google para que modelaran su puesto de trabajo (innovar la descripción del contenido del puesto, sumando de manera creativa y diseñando a medida las diversas tareas y responsabilidades para que se adaptaran a los intereses y valores del empleado). Después del ejercicio los empleados consideraban su trabajo más satisfactorio y estaban motivados para rendir mejor y en algunos casos los beneficios se prolongaron durante seis meses».

Desde mi punto de vista la creatividad no consiste en tener a los mejores genios creativos ni las mejores ideas sino en favorecer una cultura de innovación donde se fomente la creatividad de todas las personas que forman parte de la empresa. Que se faciliten espacios y momentos para la creatividad donde los trabajadores/as compartan, colaboren, cocreen y todos juntos puedan adelantarse a los cambios y resolver de forma proactiva los problemas.

Teniendo en cuenta las barreras que hay en tu empresa para fomentar una cultura de innovación y favorecer la creatividad:

¿Qué vas a hacer diferente a partir de ahora para fomentar la creatividad en tu empresa?

 

Photocredit: hjrivas