“Cuando crees y te dices “Yo puedo”, activas tu motivación, compromiso, confianza, concentración y entusiasmo, todo lo cual te conecta directamente con el logro.”  Dr. Jerry Linch.

Algunas veces oigo comentarios relacionados con el entorno laboral como estos: “Siempre es lo mismo”, “Otra vez lunes”, “A ver si llega pronto el fin de semana”, “Ya queda menos para irme a casa” y me pregunto: ¿Qué es lo que les motiva a estas personas a ir a trabajar cada mañana?

 ¿Qué es la motivación?

La palabra motivación deriva del latín motivus o motus, que significa ‘causa del movimiento’. Se define como “el señalamiento o énfasis que se descubre en una persona hacia un determinado medio de satisfacer una necesidad, creando o aumentando con ello el impulso necesario para que ponga en obra ese medio o esa acción, o bien para que deje de hacerlo”. Otros autores definen la motivación como “la raíz dinámica del comportamiento”, es decir, “los factores o determinantes internos que incitan a una acción”. La motivación es un estado interno que activa, dirige y mantiene la conducta. Para mí la motivación es el motivo para la acción.

¿Cómo te sientes cuando estás motivado/a? Cuando he hecho esta pregunta a algunas personas me dicen: “Me siento fuerte”, “Soy capaz de todo lo que me proponga”, “Estoy ilusionada”, “Tengo muchas ganas de hacer cosas o terminar las que empecé”, “Tengo un sentimiento de que lo voy a hacer bien”. Estar motivado/a es como la sensación de “venirse arriba”.

Para actuar es importante que analices los motivos por los que vas a hacer algo así como las creencias que tienes sobre si puedes o no hacerlo (no soy suficientemente bueno, no soy capaz, no soy competente, me voy a equivocar, tengo que hacerlo perfecto, es importante lo que piensen de mi…) que van a influir en lo que haces o dejas de hacer.  No podemos ser motivados a hacer algo por otros mediante promesas de recompensas futuras o castigos. Si quieres hacer algo y lo que vas a hacer es congruente con tus creencias y con lo que sientes, lo harás de forma natural. Si lo que quieres hacer o lo que quieren otros que hagas es incongruente con lo que piensas o sientes, las creencias tendrán mucho más peso que tu motivación.

Existe una motivación extrínseca relacionada con elementos externos a nosotros como son el dinero, los incentivos, el coche de empresa, el puesto de trabajo, las condiciones laborales, etc. Estos elementos motivadores tienes un coste alto y suelen producir una motivación a corto-medio plazo. También existe una motivación intrínseca, que está dentro de nosotros, que cuesta poco dinero y tiene efectos a medio-largo plazo.

Según el modelo de las 3 B de la motivación intrínseca de Jorge Salinas los motivadores internos son:

  • Be (Ser): Motivadores relacionados con la imagen de uno mismo y la autoconciencia: ser visible, sentirse respetado, sentirse reconocido, sentirse escuchado, sentirse valorado, etc.
  • Belong (pertenecer): Motivadores relacionados con la afiliación o pertenencia que nos hacen conseguir afecto y que nos hace sentir bien: ser parte de un equipo, luchar por un objetivo común, estar en compañía, pertenecer a un colectivo profesional, etc.
  • Became (llegar a ser, trasnsformarse): Motivadores relacionados con llegar a ser lo que queremos o conseguir logros: desafíos personales o profesionales, desarrollo y crecimiento personal o profesional, subir una montaña, sacar un proyecto adelante, conseguir una carrera universitaria, conseguir una facturación X, etc.

Según Stephen Covey: “La confianza es la forma más elevada de la motivación humana. Saca a la luz lo mejor de la gente. Pero requiere tiempo y paciencia, y no excluye la necesidad de adiestrar y desarrollar a las personas para que su competencia pueda elevarse al nivel de esa competencia.”

Existen muchos estudios que relacionan la motivación con el desempeño, por este motivo es tan importante la motivación para los jefes, empleados y directivos. La motivación está relacionada con el desempeño ya que a mayor motivación aumenta la productividad, los resultados económicos y mejora el clima laboral. Además la motivación es contagiosa, de ahí que muchas veces estar con personas motivadas influye en la motivación personal. Pero tengo una mala noticia: No puedes motivar a alguien que no quiere ser motivado, ya que la motivación va de dentro a afuera y no puedes ni exigirla ni pedirla al otro. Entonces para motivar a otros ¿Qué puedes hacer? Generar espacios para la auto-motivación. No eres responsable de la motivación final del otro sólo depende de ti generar espacios para la automotivación del otro.

 ¿Cómo automotivarte?

Puede ocurrir que tu trabajo no te guste y que lo único que te motiva ahora mismo es el dinero al final de mes, aunque te invito a que reflexiones sobre:

¿Para qué trabajas? ¿Para qué te levantas cada día? ¿Cómo te sientes?

¿Qué le pides a tus jefes, a tu entorno, etc. para automotivarte?

¿Qué te pides a ti mismo para automotivarte?

Cuando alguien empieza a trabajar, hace, tiene un propósito y una razón. Puede ocurrir que cuando llevas mucho tiempo realizando un trabajo se haya convertido en hacer por hacer, por lo que es importante que encuentres los motivos por los que haces lo que haces, qué es lo importante de tu trabajo, qué te aporta y qué aporta a los demás, qué retos te vas a poner cada día, qué cosas diferentes puedes hacer. Te invito a leer el cuento de la casa imperfecta.

Reflexiona sobre tus motivaciones. Conocer el para qué de lo que haces va a influir en tu compromiso y en los resultados.

¿Qué puedes hacer para generar espacios de auto-motivación?

Te invito a que hagas una lista con tus propios motivadores y otra con los motivadores que crees que motivan a tus colaboradores y la ordenes por importancia. Pregunta e identifica cuáles son las motivaciones de cada miembro de tu equipo y el orden de prioridad. Recoge todos los resultados y analiza cuáles son los motivadores más representativos de tu equipo.

¿Qué diferencias encuentras entre tus motivadores y los suyos? ¿Qué diferencias hay entre lo que crees que motiva a tus colaboradores y lo que realmente les motiva?

Cuando he preguntado a algunas personas sobre qué les motiva a nivel profesional me han dicho: Trabajo interesante, trabajo en el que aprender cosas nuevas, desarrollo profesional, retos profesionales, tener un buen jefe, que reconozcan mi trabajo, sentirme útil y valioso, tener capacidad de decisión, buena remuneración, buenas condiciones laborales. Los motivadores externos suelen aparecer al final e incluso pueden ser sacrificados a cambio de los anteriores.

Cuando hayas identificado las motivaciones de los miembros de tu equipo te invito a que reflexiones:

¿Qué puedo hacer para que sientan que son valiosos? ¿Cómo puedo escucharles? ¿Cómo voy a tener en cuenta sus opiniones?

¿Qué voy a hacer para que se sientan parte del equipo o de un proyecto? ¿Cómo ser congruente? ¿Cómo lidero desde el ejemplo?

¿Cómo puedo crear espacios de crecimiento dentro de la empresa? ¿Cómo puedo contribuir a desarrollar su talento? ¿Qué voy a hacer para entrenarles desde sus fortalezas? ¿Cómo dar y recibir feedback?

Utilizando los tres tipos de motivadores intrínsecos que hemos visto anteriormente puedes crear un entorno que favorezca el compromiso, la entrega y el entusiasmo a largo plazo. Para que exista un compromiso por parte de una persona es necesario: confianza, congruencia (entre lo que pienso, siento y hago) y una comunicación asertiva. Sólo si te sientes libre puedes comprometerte, si no existe libertad puedes estar involucrado pero no te comprometes al 100%.

Esta motivación intrínseca no cuesta tanto dinero a las empresas y permite seducir el talento en lugar de retenerlo, para que las personas se comprometan con un proyecto profesional.

Te invito a ver una buena forma de motivarse por las mañanas.

 

Publicado por Inmaculada Rodríguez.

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