“El arte del descanso es una parte del arte de trabajar.” John Steinbeck.

Antes de las esperadas vacaciones algunas de las frases que más escucho son: “Estoy deseando irme de vacaciones”, “Estoy agotada, necesito unas vacaciones”, “Ya sólo me quedan unos días para las vacaciones”. Hay personas que sienten ansiedad ante la llegada de las vacaciones y los días previos se les hacen eternos.

En un programa de televisión en el que entrevistaban a algunas personas que se iban de vacaciones explicaban que se tomaban unas vacaciones para: “descansar”, “distanciarse de los problemas y preocupaciones”, “olvidarse del móvil”, “no hacer nada”, “disfrutar de los amigos y de la familia”, “recargar las pilas”, etc.

Al oír esos comentarios me pregunté: ¿Qué les impide hacer eso durante el resto del año?

¿Cuánto necesitas las vacaciones?

Existen estudios que demuestran que el descanso de la rutina diaria es necesario para una buena salud física, mental y emocional. Cuando volvemos de las vacaciones nos sentimos menos estresados, renovados, relajados y llenos de energía aunque según una investigación los beneficios de las vacaciones duran poco.

Según el Dr. Christian Jarrett: «Ciertamente los estudios revelan que el descanso del «yugo diario» es importante y nos beneficia física y mentalmente. Y como los beneficios, cuando regresamos a nuestra vida normal, parecen tener corta duración esto sugiere que deberíamos tener más descansos aunque sean más cortos, en lugar de un solo descanso más largo.»

Entonces según estos estudios son convenientes las vacaciones para recargar nuestros niveles de energía (física, mental, emocional y espiritual). Cuando una persona dice “necesito unas vacaciones, ya no puedo más”. ¿Cómo está equilibrada su vida tanto a nivel laboral como personal? Yo creo que cuanto más desequilibrio hay en tu vida laboral y personal más necesarias son esas vacaciones para dedicar tiempo a lo que es importante para ti y no le dedicas tiempo en tu día a día. Si durante más de once meses no tienes un equilibrio entre vida laboral y personal ¿Cómo influye en tus niveles de energía? ¿Cómo afecta a tu motivación y a tu productividad? ¿Qué te impide equilibrar tu vida laboral y personal?

Creo que un equilibrio entre las distintas áreas o roles que desempeñas en tu día genera energía, satisfacción e influye en la productividad y en la calidad de las acciones que llevas a cabo.

¿Cómo te cargas de energía?

Stephen Covey habla de “afilar la sierra” al referirse a renovar las cuatro dimensiones de nuestra naturaleza: Física, espiritual, mental y la social/emocional. La dimensión física está relacionada con cuidar nuestro cuerpo físico (ejercicio, nutrición, descanso, etc.). La dimensión espiritual está relacionada con nuestro centro, nuestros valores y nuestro compromiso con ellos, nuestro propósito de vida (estudio, meditación, oración, etc.). La dimensión mental está relacionada con nuestro desarrollo mental (leer, escribir, organizar, planificar, visualizar, imaginar, etc.). La disciplina social/emocional tiene que ver con la relación con los otros (liderazgo interpersonal, comunicación empática, servicio, colaboración, etc).

Estas cuatro dimensiones están interrelacionadas de tal forma que según Covey: “La salud física afecta a la salud mental, la fuerza espiritual afecta a la fuerza social/emocional. Al progresar en una dimensión, acrecentamos nuestras aptitudes en las otras.”

  • ¿Cómo valoras de 0-10 tu nivel de energía a diario o semanalmente en las cuatro dimensiones: Física, espiritual, mental y social/emocional?
  • ¿Cómo deseas que sea tu nivel de energía en esas cuatro dimensiones?
  • ¿Dónde encuentras desequilibrios en esas cuatro dimensiones?
  • ¿Qué haces para recuperar tu energía física?
  • ¿Cómo recuperas tu energía mental?
  • ¿Cómo cargas tu energía social/emocional?
  • ¿Qué haces para recargar tu energía espiritual?

Te invito a que aproveches tus vacaciones para analizar qué te recarga de energía y cómo llevarlo a tu día a día. ¿Qué ejercicios físicos te cargan de energía? ¿Qué relaciones  (amigos, familia, etc. te aportan energía? ¿Qué lecturas o qué aprendizajes te suben la energía? ¿Qué actividades de ayuda a los demás te reconfortan?

Cuando haces esas actividades que te cargan de energía ¿qué pensamientos pasan por tu cabeza? ¿Cómo se encuentra tu cuerpo? ¿Qué emociones tienes al realizar esas actividades? Comparando estos pensamientos, emociones y sensaciones en tu cuerpo con las que tienes durante el resto del año ¿Qué diferencias encuentras? ¿Qué vas a hacer diferente para tener ese bienestar durante el resto del año?

¿Cómo desconectar del trabajo en vacaciones?

Creo que cambiar el foco de atención en los temas laborales y ocupar tu mente con otros temas permite que desconectar y recargar la energía mental.

En tus últimas vacaciones ¿Cuántas veces conectaste con el trabajo? ¿Cuántos mails contestaste? ¿Cuántos asuntos del trabajo resolviste? Si sigues conectado al trabajo aunque sólo sea una vez al día la desconexión mental ya no será tan eficaz, lo que influirá en tu renovación de energía.

En un artículo del Huffingtonpost sobre la desconexión del trabajo en vacaciones aparecen recomendaciones para desconectar del trabajo en esas vacaciones. Patricia Ramírez dice que: “si durante las vacaciones no rebaja el nivel de estrés, el trabajador pierde la creatividad, la capacidad de reacción y termina agotado; un cóctel que sólo produce la sensación de estar quemado.”

Cada vez es más habitual utilizar un mensaje en el móvil o PC indicando el periodo en el que vas a estar ausente en el trabajo y una persona de contacto para que resuelva los temas en tu ausencia. Algunos piensan que esto es útil pero otros se agobian al pensar en la cantidad de mails que tendrán a la vuelta de vacaciones.  ¿Qué momentos puedes dedicar a ponerte al día a tu regreso? Si aún así tienes tendencia a estar conectado 24 horas/7 días a la semana ¿Qué consecuencias va a tener en tu energía? ¿Qué creencias tienes que te impiden desconectar? Es posible que creas que eres imprescindible, que sólo tú puedes solucionar de forma eficaz los problemas que surjan, que el estar conectado demuestra una gran responsabilidad de cara a tu empresa, etc. Yo creo que el mundo sigue girando sin que yo esté y ¿Qué es más importante que dedicarte tiempo a ti?

Te deseo unas felices vacaciones que te permitan disfrutar al máximo, en las que te recargues de energía. Te invito a  reflexionar sobre cómo puedes llevar esas actividades que te recargan de energía a tu día a día cuando vuelvas para que te permita incrementar tu productividad y satisfacción durante el resto del año y no digas “Estoy deseando que lleguen las vacaciones”. Para aquellos que no podéis disfrutar de unas vacaciones os invito a incluir momentos vacantes en vuestro día a día.

Te invito a leer el cuento del leñador tenaz y reflexiones: ¿Cómo vas a afilar tu sierra?

Seguimos en contacto a la vuelta de vacaciones. Feliz verano.

Publicado por Inmaculada Rodríguez.

Photo credit: Inmaculada Rodríguez.