» El hombre inteligente aprende de sus propios errores, el sabio aprende de los errores de los demás». Arturo Adasme Vasquez.

Según el estudio realizado por Startup Academy  los 14 errores más comunes en nuevas empresas de base tecnológica y su coste medio son los siguientes:

  • Pensar que tu idea vale dinero y no validarlo = 250.000 euros.
  • No analizar los errores cometidos antes por otros = 50.000 euros.
  • No mantener las cosas sencillas = 20.000 euros.
  • No elegir bien a los compañeros de viaje = entre 1.500 y 50.000 euros.
  • No saber comunicar bien el proyecto = incalculable.
  • Creerse todopoderoso = 50.000 euros.
  • No formarse = incalculable.
  • Esperar demasiado tiempo para lanzar la startup = 250.000 euros.
  • No invertir en el proyecto y esperar que los demás lo hagan = 75.000 euros.
  • El Plan de negocio: un mal aliado = 10.000 euros.
  • No entender de tecnologías = 100.000 euros.
  • No tener conocimientos financieros = 250.000 euros.
  • No hacer una buena campaña de marketing = 20.000 euros.
  • Crecer demasiado rápido / No saber cómo crecer = 250.000 euros.

¿Qué es un error?

Según la RAE el error es un concepto equivocado o juicio falso, diferencia entre el valor medido o calculado y el real.

¿Cuántos de los errores citados anteriormente has cometido? ¿Cómo te has sentido? ¿Cómo has reaccionado ante esos errores?  ¿Para qué te han servido?

En el estudio realizado por Ben Dattner, doctor en psicología de la organizaciones por la Universidad de Nueva York y Robert Hogan, doctor por la Universidad de California ¿Puede usted enfrentar el fracaso? descubrieron 11 personalidades que tienen reacciones disfuncionales ante la culpa frente a un fracaso, destacando que el 70% de la población pertenecían a tres grandes grupos:

  • Extrapunitivos: Culpan a otros injustamente, buscan y dan excusas, sobrerreaccionan ante pequeños errores, están a la defensiva para aprender de los feedbacks.
  • Intrapunitivos: Se inculpan. En este caso las personas se culpan por todo asumiendo la responsabilidad del 200%, no sólo asumen su responsabilidad sino también la responsabilidad de los otros. Se juzgan con demasiada rudeza e incluso imaginan fracasos donde no los hay. El riesgo de estas personas es que les preocupa tanto el fracaso que sufren parálisis por exceso de análisis.
  • Niegan su error: ¿Qué error? En estos casos las personas niegan el fracaso o niegan su participación en él, distorsionan la información para evitar la culpa.

¿Qué errores has cometido en tu vida profesional o personal? Según los tipos de personalidad vistos anteriormente ¿Cómo reaccionas ante esos errores?

A nadie le gusta fracasar pero es algo que a todos  nos ocurre en nuestra vida. Yo creo que la vida no sólo es éxito o fracaso sino una actitud con la que afronto lo que me ocurre en la vida. En nuestra cultura no está bien visto el error, la mayoría de las veces no se aceptan los errores, se niegan o se echa la culpa a los demás de los mismos, eludiendo la responsabilidad. En muchos casos ya desde la escuela se premian las respuestas correctas y se evita cometer errores para evitar el rechazo, hacer el ridículo, etc.

En otras culturas cometer errores forma parte de la experiencia de la vida, por ejemplo en EEUU se valora positivamente que un emprendedor haya fracasado en sus negocios e incluso cuando presentan sus currículo personas importantes lo hacen con sus éxitos, sus fracasos y sus aprendizajes como en el discurso de Steve Jobs en la graduación de Stanford.

¿Para qué sirve cometer errores?

Según Diana Laufenberg en su conferencia en TED sobre ¿Cómo aprender de los errores? “El aprendizaje requiere una dosis de fracasos porque al equivocarse uno aprende en el proceso”. “Si seguimos viendo la educación como si se tratara de ir a la escuela en busca de información y no como un aprendizaje empírico que potencia la voz del estudiante y acepta el fracaso nos estamos equivocando”.

Martin Seligman en su libro la autentica felicidad dice: “los niños necesitan fracasar. Necesitan sentirse tristes, inquietos y enfadados. Cuando impulsivamente los protegemos del fracaso los privamos de aprender… Al protegerlos de sentirse mal hemos dificultado el sentirse bien y experimentar fluidez. Al evitar a los niños sentimientos de fracaso, hacemos que tengan mayores dificultades para lograr dominio. Al suavizar la tristeza y la angustia justificadas que experimentan se corre un riesgo elevado de originar una depresión injustificada. Al fomentar un triunfo barato se producen fracasos muy caros”.

 ¿Cómo afrontar los errores?

1. Comete errores. El primer paso para afrontarlos es cometerlos. Según Norman Vicent Peale: “Quien no comete errores es un ser que no sabe vivir, es un ser estancado en la vida. Sólo quien intenta ser mejor, vivir mejor y aprender más, comete errores. De cada error se saca una positiva lección, cada error es una enseñanza que nos permite avanzar.”

2. Pasa el duelo. Cuando uno comete un error puede sentirse enfadado, triste, etc. Como decía Selligman en el párrafo anterior “Al protegerlos de sentirse mal hemos dificultado el sentirse bien y experimentar fluidez. Al suavizar la tristeza y la angustia justificadas que experimentan se corre un riesgo elevado de originar una depresión injustificada”. Por este motivo es importante que si cometes un error o fracasas y sientes que has perdido algo que esperabas conseguir seas consciente de tus emociones y pases por las distintas fases del duelo para curar la herida.

3. Acéptalos. “He cometido un error”. Reconocer que has cometido un error es el primer paso para asumir tu responsabilidad y aprender. Si tu error afecta a otros pide perdón, el perdón libera más a que perdona que al perdonado.

4. ¿Fracaso u oportunidad? Ante un error puedes ver la botella medio vacía o medio llena y eso influirá en la emoción que sientas y determinará tu forma de actuar. ¿Cómo vas a interpretar la situación? Si lo ves como un fracaso ¿cómo te sientes? ¿Qué capacidad de acción tienes desde ahí? Si lo ves como una oportunidad ¿cómo sientes? ¿Cómo vas a actuar?

5. Aprende. ¿Qué resultados has obtenido? ¿Qué has hecho mal? ¿Qué has dejado de hacer? ¿Cómo lo has hecho? ¿Cómo vas a actuar de forma diferente? Las respuestas a estas preguntas te permitirán analizar lo ocurrido y aprender de ello. Como dice Arturo Adasme Vasquez: “El hombre inteligente aprende de sus propios errores, el sabio aprende de los errores de los demás”.

Teniendo en cuenta los errores que cometen las startups ¿Cuáles has cometido? Y si no los has cometido ¿Qué puedes aprender de los que han cometido esos errores? Darte cuenta de tus errores te permitirá rectificar y reinventarte.

Creo que cometemos errores porque somos humanos, frágiles, imperfectos y hacemos cada día lo mejor que sabemos para aprender y seguir creciendo. Para mí la vida es un juego donde a veces consigo los resultados que espero y otras no pero siempre aprendo.

Como dice el cuento de la vasija agrietada que te invito a leer: “Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello”.

¿Cómo vas a aprovechar tus grietas?

 

 

Publicado por Inmaculada Rodríguez.

 

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