«Las acciones que repites una y otra vez se vuelven hábitos y después costumbres. Trata de que tus acciones estén siempre de acuerdo con tus metas». Michel Tanus Cruz.

Si has hecho el análisis de cuáles son los motivos por los que no conseguiste tus objetivos el año pasado ¿Qué vas a hacer diferente para conseguirlos? ¿Qué vas a dejar de hacer que no te conduce hacia tus objetivos?

Si has definido nuevos objetivos este año habrás tenido en cuenta que sean concretos, específicos, realistas, relevantes y con un plazo de tiempo para conseguirlos. ¿Es así?

Bien, una vez que has definido tus objetivos y has valorado las opciones que tienes para conseguirlos habrás diseñado un plan de acción para conseguir tus objetivos.

Y ahora, ¿Qué hábitos tienes que te acercan a tus objetivos?

¿Cuáles son tus hábitos?

Stephen Covey define así los hábitos: «El conocimiento es el paradigma teórico, el qué hacer y el por qué, la capacidad es el cómo hacer. Y el deseo es la motivación, el querer hacer. Para convertir algo en un hábito de nuestra vida, necesitamos esos tres elementos.»

Desde mi punto de vista muchas de las cosas que hacemos las realizamos en piloto automático, son rutinas o hábitos. Esos hábitos adquiridos por repetición, que pueden ser buenos o malos, los hemos entrenado durante mucho tiempo. De ahí que luego sea difícil eliminar esos hábitos que te dificultan conseguir tus objetivos.

¿Qué utilidad tienen los hábitos? Los hábitos nos permiten ahorrar tiempo y energía al tener automatizadas diferentes acciones.

Teniendo en cuenta tus objetivos te invito a reflexionar:

  • ¿Qué hábitos tienes en tu vida que te resultan útiles para conseguir tus objetivos?
  • ¿Cuáles de tus hábitos crees que te dificultan alcanzar tus objetivos?
  • ¿Qué hábitos nuevos quieres incluir en tu vida que te acerquen a tus objetivos?

¿Cómo vas a sustituir unos hábitos por otros?

Piensa en un hábito que crees que te limita a la hora de conseguir tus objetivos. Por ejemplo:  procrastinar, picar entre horas, no priorizar, fumar, decirte continuamente que no eres capaz de hacer determinadas cosas, compararte con otras personas, etc.

Si has identificado hábitos que no te ayudan a conseguir tus objetivos: ¿Qué vas a hacer con ellos? Es posible que digas que no los vas a repetir aunque según las investigaciones lo más probable es que si lo hagas, ya que el cerebro no entiende el no, según este vídeo.

Para poder sustituir unos hábitos por otros más útiles para ti:

  • Identifica tus hábitos.

Si un hábito te acerca a tu objetivo perfecto!!!

Si tu hábito te dificulta conseguir tus objetivos, cámbialo por otro!! Creo que es más difícil eliminar un hábito que sustituirlo por otro. ¿Qué otro hábito te puede ayudar a conseguir lo que quieres?

Por ejemplo: Si comes a deshoras cuando estás nervioso o aburrida ¿Qué puedes hacer diferente que te haga sentir mejor? Llamar a un amigo, salir a correr, leer un libro, etc.

Para consolidar el nuevo hábito me parece importante repetirlo. Como dice Elsa Punset: «Es como si bajásemos por una montaña con un trineo, al principio nos costará más bajar por la montaña pero si bajamos repetidamente se hará un surco en la nieve y cada vez será más fácil descender por ella. Elegir hacer surcos nuevos es más costoso que ir por los de siempre pero esto nos permitirá tener más hábitos nuevos y contribuirá a que el cerebro se remodele. El cerebro elimina aquellas conexiones que no se utilizan para destinar la capacidad cerebral disponible a aquellas que sí se utilizan, mejorando la productividad.»

  • ¿Cuándo vas a empezar?

Es posible que hayas decidido empezar a cambiar algunos hábitos y cuando decides empezar un día encuentras todo tipo de excusas para decir: Mañana empiezo. ¿Cuántas veces procrastinas?

Según Tal Ben Shahar, el mejor remedio contra la procrastinación es la regla de los cinco minutos. Teniendo en cuenta esa regla cuando decidas hacer algo, antes de que empiecen a aparecer tus excusas, pensamientos irracionales, desgana, etc. en esos primeros cinco minutos ACTÚA.

  •  Poco a poco.

Si tienes un hábito desde hace muchos años me parece que es difícil cambiarlo de la noche a la mañana. De hecho dicen que el cerebro tarda dos meses en deshacer un hábito porque es lo que tarda en aprender uno nuevo. Por lo tanto para entrenar al cerebro, ir progresando y afianzar esos progresos: ¿Qué pequeños retos vas a definir que te permitan conseguir tu nuevo hábito?

  •  ¿Cómo te vas a premiar?

Un hábito perjudicial suele dar una recompensa a corto plazo. ¡Qué bien te sienta comer un poco de chocolate que tanto te gusta aunque sabes que no te viene bien para tu dieta! ¿Verdad?

Para poder afianzar y entrenar el nuevo hábito cada vez que consigas sustituir un hábito perjudicial por uno bueno o avances en el aprendizaje del nuevo hábito: ¿Cómo te vas a recompensar?

 

Para que te sirva de inspiración te invito a ver este vídeo donde Matt Cutts sugiere: Pruébalo durante 30 días. En él cuenta como consiguió aumentar su confianza al hacer pequeños cambios durante 30 días que conseguían afianzar sus progresos.

Según dice John Maxwell: «Las personas exitosas desarrollan diariamente hábitos positivos que les ayudan a crecer y aprender.»

¿A qué esperas para empezar a entrenar tus hábitos positivos que te acerquen a tus objetivos?

 

Photocredit: Pezibear