“Las personas exitosas desarrollan diariamente hábitos positivos que les ayudan a crecer y aprender.”John Maxwell.

En el post anterior te invité a hacer balance del año anterior y a reflexionar sobre lo qué es  importante en tu vida, para soñar, para atreverte a aprender cosas nuevas, para hacer cosas diferentes, para definir nuevos propósitos.

También te invité a que revisaras tu mochila para limpiarla, identificando qué hay, qué te sirve y de qué quieres desprenderte. Te comenté que para poder limpiar tu mochila es importante que sepas dónde pones el foco porque eso va a determinar qué objetivos quieres conseguir, qué recursos te pueden resultar útiles y qué acciones vas a poner en marcha para conseguir los resultados que deseas.

El resultado de las acciones que pongas en marcha va a estar relacionadas con los hábitos que desarrolles y con la sustitución de otros hábitos que te limitan a la hora de conseguir los resultados que quieres.

¿Qué es un hábito?

Según Stephen Covey: “El conocimiento es el paradigma teórico, el qué hacer y el por qué, la capacidad es el cómo hacer. Y el deseo es la motivación, el querer hacer. Para convertir algo en un hábito de nuestra vida, necesitamos esos tres elementos.”

Teniendo en cuenta esa frase de Covey un hábito es saber qué hacer, por qué hacerlo, cómo hacerlo y querer hacerlo repetidamente.

Como dice Álvaro Merino: “Vivimos como entrenamos y entrenamos como vivimos. Es una relación bidireccional. Los hábitos adquiridos (buenos y malos) son fruto de los entrenamientos (buenos y malos) que vamos acumulando a lo largo de los años. Quien para de entrenar se rinde y se resigna a un futuro que deja de estar en sus manos para estar en la de otros.”

Las redes neuronales son responsables de que tengamos determinados hábitos, comportamientos y pensamientos. Elsa Punset describe con esta metáfora qué es un hábito: “Es como si bajásemos por una montaña con un trineo, al principio nos costará más bajar por la montaña pero si bajamos repetidamente se hará un surco en la nieve y cada vez será más fácil descender por ella. Elegir hacer surcos nuevos es más costoso que ir por los de siempre pero esto nos permitirá tener más hábitos nuevos y contribuirá a que el cerebro se remodele. El cerebro elimina aquellas conexiones que no se utilizan para destinar la capacidad cerebral disponible a aquellas que sí se utilizan, mejorando la productividad.”

El poder de los hábitos.

Muchas de las cosas que hacemos las realizamos en piloto automático, son rutinas o hábitos, los cuales pueden ser buenos o perjudiciales.

¿Para qué nos sirven los hábitos? Nos permiten ahorrar tiempo y energía al tener automatizados diferentes acciones y así podemos realizar varias tareas al mismo tiempo. Pero ¿Qué ocurre con aquellos hábitos que te perjudican? ¿Cuánto te limitan esos hábitos a la hora de conseguir lo que deseas?

Te invito a reflexionar:

  • ¿Qué hábitos tienes en tu vida que te resultan útiles?
  • ¿Qué hábitos tienes que crees que te perjudican?
  • ¿Qué hábitos nuevos quieres incluir en tu vida?

¿Cómo cambiar hábitos perjudiciales?

Piensa en un hábito que crees que te limita a la hora de conseguir tus objetivos. Por ejemplo:  picar entre comidas, no hacer ejercicio, fumar, decirte continuamente que no eres capaz de hacer determinadas cosas, compararte con otras personas, etc.

Es posible que hayas dicho en varias ocasiones: “Nunca volveré a hacerlo” ¿Cuál ha sido el resultado? Según dicen las investigaciones lo más probable es que si dices eso al final vuelvas a hacerlo, ya que el cerebro no entiende el no, según se explica en este vídeo.

¿Qué puedes hacer?

  • Tomar consciencia. Una vez que tienes identificado el hábito anota en un cuaderno:
    • ¿Qué haces?
    • ¿Qué beneficios tienes al hacerlo?
    • ¿En qué situaciones lo haces?
    • ¿Cómo lo haces?
    • ¿Cuántas veces lo haces?
    • ¿Cómo te sientes al hacerlo?
  • Reemplazarlo. Creo que es más difícil eliminar un hábito que sustituirlo por otro. Por lo tanto, una vez que has identificado ese hábito que te perjudica ¿Cómo quieres sentirte? ¿Qué beneficios quieres obtener? ¿Qué otro hábito te puede ayudar a conseguir lo que quieres? Por ejemplo: Si comes a deshoras cuando estás aburrido/a ¿Qué puedes hacer diferente cuando estás aburrido/a que te haga sentir mejor? Llamar a un amigo, salir a correr, leer un libro, etc.
  • Poner fechas límite. Si no te pones una fecha límite puede ser que al final no lo hagas según descubrieron los psicólogos Tversky y Shafir. A un grupo de estudiantes se les pidió hacer una encuesta, por la que cobrarían cinco dólares. Cuando se les dio una fecha límite, el 66% por ciento lo hicieron y sin fecha límite sólo lo hicieron el 25% de los estudiantes. ¿Cuándo lo vas a hacer? ¿A qué te comprometes?
  • Acción. Es posible que hayas decidido empezar a entrenar, a hacer dieta o cualquier nueva actividad y te hayas propuesto empezar mañana. Cuando llega ese día vuelves a decir mañana empiezo. Así sucesivamente hasta que no empiezas. ¿Te suena?

La procrastinación es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.

Según Tal Ben Shahar, el mejor remedio contra la procrastinación es la regla de los cinco minutos: “A mi mujer le sorprendió que tuviera que poner en marcha una técnica, la de los cinco minutos para ponerme a trabajar. Ella veía que me levantaba e iba directo a escribir, como si no me costara, pero lo cierto es que sí me costaba. Pero no hay nada como batallar contra esa desgana inicial para que todo vaya rodado. No hay nada como empezar a hacer, aunque nos cueste”.

Entonces siguiendo esa regla cuando decidas hacer algo antes de que empiecen a aparecer en esos primeros cinco minutos tus excusas, pensamientos irracionales, etc ¿Qué vas a hacer? ACCIÓN.

  •  Pequeños pasos. Dicen que el cerebro tarda dos meses en deshacer un hábito porque es lo que tarda en aprender un nuevo hábito. Para entrenar al cerebro, ir progresando y afianzar esos progresos ¿Qué pequeñas metas vas a definir que te permitan conseguir tu objetivo?
  • Recompensa. Un hábito perjudicial suele dar una recompensa a corto plazo. Qué bien te sienta comer un poco de chocolate que tanto te gusta aunque sabes que no te viene bien para tu dieta. ¿Qué puedes hacer para que el nuevo hábito tenga también una recompensa? Cada vez que consigas sustituir un hábito perjudicial por uno bueno o avances en el aprendizaje del nuevo hábito ¿Cómo te vas a recompensar?

Te invito a ver este vídeo donde Matt Cutts sugiere: Pruébalo durante 30 días. En él cuenta como consiguió aumentar su confianza al hacer pequeños cambios durante 30 días que conseguían afianzar sus progresos.

¿A qué esperas para empezar con tus nuevos hábitos?

Publicado por Inmaculada Rodríguez.

Photo credit: Geralt