“Los sentimientos y las emociones son el lenguaje universal que debe ser honrado. Son la expresión auténtica de quiénes somos.” Judith Wright.

El pasado fin de semana tuve la oportunidad de realizar unos talleres sobre gestión de emociones en la Feria DIY Show: Manualidades, talleres, materiales, artesanías y todo lo que rodea al mundo handmade se ha dado cita en la 5ª edición de DIY Show, que se ha realizado del 12-14 de Junio del 2015.

DIY Show es la primera feria de España dedicada al Do It Yourself. Un espacio de referencia en el mundo handmade integrado por artesanos, blogueros, portales, tiendas de materiales, nuevos emprendedores, amantes de este estilo de vida, marcas y fabricantes que valoran aspectos como son la responsabilidad social y medio ambiental, la innovación, el reciclaje o la creatividad.

La 5ª edición de DIY Show tuvo 6 áreas: manualidades, labores y costura, cocina, bricolage&decoración , Do it yourself 3.0, pequeños artistas y wellness.

En esta última edición el área de Wellness ha sido una novedad, con el lema: “Cuídate a ti mismo”, se han involucrado marcas de deporte, cosmética, comida saludable, talleres de relajación, coaching, yoga, risote-rapia, etc.  En esta área hay 4 bloques:

  • Mente: Un área donde a través de talleres y conferencias se tratan temas de desarrollo personal y gestión de emociones.
  • Nutrición: Vida saludable, consejos de nutricionistas, dietas, etc.
  • Ejercicio Físico: charlas, clases colectivas, exhibiciones, etc., para acercar al visitante a un estilo de vida saludable.
  • Mamis: Todo tipo de actividades destinadas a las mamás.

El área de Wellness me parece un área muy interesante en la cual los asistentes pueden reflexionar sobre ¿Cómo van a cuidarse para tener una vida plena? La meditación, la actividad física, la toma de consciencia de quién eres, quién quieres ser y la toma de responsabilidad acerca de qué vas a hacer para conseguir ser tu mejor versión creo que es un camino hacia la vida plena.

La energía que te mueve.

En la Feria DIY Show dentro del área de Wellness impartí unos talleres sobre Emociones: la energía que te mueve. El objetivo de estos talleres era que los asistentes conocieran qué son las emociones, qué las desencadena, para qué sirven y cómo pueden gestionarlas.

Cuando pregunté a los asistentes: ¿Qué son las emociones para ti? estas fueron algunas de las respuestas:

  • “Mi forma de reaccionar ante lo que ocurre.”
  • “Son mi forma de expresarme.”
  • “Me hacen ser como soy.”

Emoción viene del latín emotio, que significa “movimiento o impulso”, “aquello que te mueve hacia”, etc.

Según Isabel Aranda: “Las emociones son reacciones psicofisiológicas automáticas ante un estímulo externo o interno, como un recuerdo o una visualización que genera toda una estrategia tipo para responder.”

Nos han educado a no hacer caso de nuestras emociones, ocultarlas o reprimirlas: “los chicos no lloran”, “si muestras tus emociones eres débil”, “no te enfades”, “en esta empresas las emociones se dejan fuera”, “se viene llorado de casa”….¿te suenan estas frases?

¿Qué precio pagamos al reprimir o camuflar las emociones? El precio es muy alto ya que reprimir o camuflar las emociones tiene efectos no deseados en nuestra salud, en la relación con nosotros mismos y con los demás.

Es cierto que unas emociones son más agradables que otras pero parece que para ser feliz sólo debiéramos sentir emociones placenteras: alegría, aceptación, amor, etc. y evitar emociones más desagradables como el miedo, la ira, el enfado. Pero tanto unas como otras fluyen por nosotros, no hay un camino para las emociones agradable y otro para las más incómodas o desagradables. ¿Qué ocurre si tapamos el camino por el que circulan las emociones desagradables? Posiblemente obstruiremos también el camino de las emociones agradables.

Ben-Shahar experto en Psicología positiva dice que nos permitamos ser humanos, que nos concedamos el permiso de llorar, reír, enfadarnos, sentir miedo, etc. porque todo eso forma parte de la felicidad.

Susana Méndez en su libro La bondad de los buenos sentimientos, dice: “en la sociedad de la protección estamos íntimamente desprotegidos, pues hemos quitado de la paleta de colores emocionales sentimientos y emociones necesarios. Eliminamos los oscuros y nos queda un abanico especialmente colorido, casi chillón. El optimismo, la felicidad o el sentido del humor son tan necesarios como la frustración, la angustia, el dolor, la agresividad, la vergüenza o la culpa, pero estos últimos han sido suprimidos por considerarse negativos, olvidando que también tienen su razón de ser y su utilidad”.

¿Para qué sirven las emociones?

Todas las emociones tienen un para qué. La alegría, la tristeza, la ira, el enfado, el asco, la aceptación, etc. todas nos dan información relevante que es importante escuchar y nos sirven para algo. Por ejemplo, la ira sirve para ayudarme en situaciones en las que necesito mostrarme firme, ser asertiva para decir lo que pienso y estoy dispuesta a hacer. De esta forma me respeto y marco mis límites. El enfado me alerta para marcar mis límites y defenderme. El asco me sirve para evitar daños, escapar de situaciones dañinas o desagradables, etc.

¿Qué pasaría si no tuviésemos miedo? ¿Qué pasaría si no nos enfadáramos ante algo que consideramos injusto? Si sólo tuviésemos momentos felices ¿Qué aprenderíamos? Algunos participantes del taller me comentaron: “Si no estuviéramos tristes en algunas ocasiones no valoraríamos lo que es estar alegre”, “Si no nos sorprendiéramos todo sería muy aburrido”, etc.

Quién no ha tenido miedo al rechazo o al fracaso en algún momento de su vida pero no lo ha reconocido por vergüenza, por el que dirán o para no parecer frágiles o débiles. ¿Qué diferencia hay entre fragilidad y debilidad? Para mí debilidad significa esperar que otros me levanten cuando me caiga porque no soy capaz de levantarme, que otros me salven porque no soy capaz. Ser frágil o vulnerable es aceptar que tengo luces y sombras, que tengo fortalezas y áreas a mejorar, que me puedo caer y romper y me volveré a levantar y recomponer.

Como dice Jorge Bucay: “No somos responsables de las emociones, pero sí de lo que hacernos con las emociones”. Si no haces nada con tus emociones e incluso las reprimes: “no pasa nada” ,“no me ha sentado mal”, “yo triste, qué va!!”, etc. tu cuerpo se resentirá. Es como si tuvieras una deuda en el banco y no haces nada, tarde o temprano quebrarás. Lo mismo ocurre con las emociones, si no haces nada con ellas lo que empezó como tristeza puede convertirse en depresión, lo que empezó con un enfado puede convertirse en odio, etc. ¿Que te impide escucharlas, entenderlas, aprovecharlas y decidir qué quieres hacer?

Los asistentes al taller estaban muy interesados en conocer herramientas para controlar, dominar y comprender sus emociones. ¿Qué diferencia hay entre dominar y gestionar las emociones? ¿Qué hacer para actuar con la emoción en lugar de desde la emoción? ¿Cómo gestionar las emociones?

Te invito a escuchar el cuento: Mis emociones de Jorge Bucay.

¿Qué vas a hacer para ser dueño/a de tus emociones?

Publicado por Inmaculada Rodríguez.

Photo credit: Piedad Moreno Moreno.