«La vida no se hace más fácil o más indulgente, nosotros nos hacemos más fuertes y resilientes». Steve Maraboli.

La resiliencia en la empresa. Me parece  un buen ejemplo de resiliencia el camaleón. Puede mover sus ojos por separado permitiéndole tener un ángulo de visión de 360º de todo su entorno. Además cambia de color con un objetivo: reproducirse, esconderse de posibles enemigos o camuflarse para cazar.

¿Qué es la resiliencia?

Resiliencia proviene del latín resalire, «saltar y volver a saltar», «recomenzar». Es la capacidad del acero para recuperar su forma inicial a pesar de los golpes que pueda recibir y a pesar de los esfuerzos que puedan hacerse para deformarlo.

La Neurociencia la define: «La capacidad de afrontar una situación adversa, superarla y salir fortalecido».

¿Para qué sirve la resiliencia en la empresa?

Me parece que es útil en todas las situaciones de la vida personal o profesional, por lo que creo que es importante desarrollarla desde la infancia. La resiliencia en la empresa puede ser útil para afrontar todo tipo de cambios: culturales, nuevas situaciones de mercado, innovaciones tecnológicas, fusiones, etc.

La resiliencia en la empresa, según Pilar Gómez Acebo: «más que una competencia o conjunto de competencias, es un proceso de crecimiento asociado a un proyecto empresarial a largo plazo,  más estratégico que  operacional».

¿Cómo fomentar la resiliencia en la empresa?

Enfoque 360º.

«Ser camaleónico tiene que ver con la flexibilidad y la empatía. Personas que son capaces de adaptarse, mutar, de modificar conductas y hábitos según las necesidades del entorno le asegura el éxito en cualquier ámbito. La empresa debe tener una capacidad para observar lo que ocurre en su entorno, estar al día y actualizada, leer el contexto, sabe cómo es el mercado y prepara su estrategia a corto y largo plazo en función de unos objetivos claros. Con la mirada de 360º contempla todos los mercados, no sólo el suyo, y puede transformar su modelo de negocio porque no tiene miedo al cambio.» Jorge Salinas.

Autoconocimiento.

El DAFO creo que es una herramienta útil para el autoconocimiento con el objetivo de analizar cómo afrontar lo que venga del exterior.

  • ¿Cuáles crees que son tus fortalezas y debilidades?
  • ¿Qué opinan los demás sobre cuáles son tus fortalezas y debilidades?
  • ¿Qué oportunidades y amenazas observas en el exterior?

Pilar Gómez Acebo dice: «El autoconocimiento, saber tus pros y contras, genera autoconfianza y autoestima, que permite autonomía y llevar a cabo la toma de decisiones, poner en marcha la creatividad. «Hay que trabajar en nuestro perfil el pensamiento positivo. El saber nuestros pros y contras, nos permite priorizar los pros y contras, y cuando priorizamos nuestros pros a pesar de lo contras empezamos a ver lo positivo de los demás y nos permite interactuar en positivo. Eso nos da una capacidad de respuesta, una capacidad  de tomar iniciativas y decisiones y cumplir los objetivos que es lo que nos permite ir construyendo esa resiliencia». «Conocerse permite dar un paso atrás, incluir lo de otras personas que interactúan o trabajan con nosotros. El que más es capaz de incluir en lo suyo otras perspectivas es el que más índice de resiliencia tiene y es el que se lleva el gato al agua en cualquier negociación, en cualquier acuerdo o en cualquier línea de actividad».

Creo que todo lo que no afronto lo volveré a repetir. Te invito a que al finalizar cada día  analices:

  • ¿Qué has hecho bien?
  • ¿Qué no has hecho bien?
  • ¿Cómo puedes mejorar?

Apóyate en los demás.

En situaciones adversas me parece importante el apoyo de otros para poderle dar la vuelta a la situación y fomentar la resiliencia. En lugar de competir unos con otros ¿Cómo podemos colaborar o complementarnos para afrontar esos cambios?

o complementarnos para afrontar esos cambios?

Aceptación y acción.

Dennis T. Jaffe y Cynthia D. Scott explican el proceso de cambio organizacional en 4 etapas: Negación, resistencia, exploración y compromiso. En la primera fase las personas se niegan a esos cambios. ¿Cómo puedes explicar el porqué y el para qué de esos cambios? Desde mi  punto de visto eso ayudará a buscar el cómo afrontarlos.

En siguiente etapa aparece una resistencia de forma activa (quejas y protestas) o pasiva (rechazo, apatía, indiferencia). ¿Qué puedes hacer para conocer sus inquietudes?

En la exploración las personas aceptan la importancia de esa transformación y empiezan a buscar soluciones. ¿Cómo puedes ayudarles a desarrollar sus habilidades para afrontar los cambios?

En la última fase aceptan el cambio, despliegan su potencial y aumentan su compromiso. ¿Cómo agradeces a tu equipo su afrontamiento de los cambios? ¿Cómo celebráis los logros?

En 1943 Reinhold Niebuhr publicó la oración de Serenidad, que fue adoptada por alcohólicos anónimos y que dice: «Señor, concédeme serenidad para aceptar todo aquello que no puedo cambiar, fortaleza para cambiar lo que soy capaz de cambiar y sabiduría para apreciar la diferencia».

Teniendo en cuenta esa frase podemos reducir las etapas anteriores a dos: Aceptación y acción. Si ante los cambios la empresa y sus líderes los aceptan podrán pasar a la acción y incluso anticiparse a esos cambios. Si no puedo cambiar nada puedo decidir entonces aceptar esa situación, modificando mi actitud ante ella.

Para mí aceptación no es resignación. Resignarme supone limitarme a quejarme o lamentarme por la situación, quedándome anclada en el pasado. Sin embargo, cuando acepto cambio mi actitud, comprendo la situación con sus ventajas e inconvenientes y a partir de ahí actúo.

«La vida-vivir-conlleva aceptar que estamos expuestos a los cambios constantes y a la toma de decisiones. Acepta, decide, haz, agradece y siéntete en paz». Pilar Jericó.

¿Qué vas a hacer a partir de ahora para desarrollar tu resiliencia en la empresa? Pulsa aquí

 

Photocredit: ekamelev